Según un análisis de S&P Global, la política comercial estadounidense sigue generando incertidumbre económica en América Latina, especialmente en México, debido a la posibilidad de nuevas medidas arancelarias.
Estados Unidos pospuso nuevamente hasta el 2 de abril la aplicación de aranceles del 25% a ciertos productos mexicanos no protegidos por el T-MEC.
Según S&P Global, si estas tarifas se aplican definitivamente durante todo el año, el PIB mexicano podría caer hasta un 0,5%, impulsado por una depreciación del peso cercana al 10% y una inflación superior en 80 puntos básicos respecto a las previsiones actuales.
El análisis señala que el impacto principal vendría por una reducción significativa de la inversión más que por una caída directa de exportaciones.
Tres factores serán determinantes en este escenario: la duración de las tarifas, la respuesta del gobierno mexicano y la decisión final del Departamento de Comercio de Estados Unidos sobre tarifas recíprocas.
La agencia señala además que la capacidad de respuesta fiscal de México es limitada debido a compromisos presupuestarios existentes.
La política monetaria estadounidense también influye en la región.
Aunque inversionistas prevén posibles recortes adicionales en tasas por parte de la Reserva Federal, S&P anticipa solamente un recorte más de 25 puntos básicos, limitando así la flexibilidad de bancos centrales en América Latina.