De acuerdo con el Banco Central del Paraguay (BCP), el resultado inflacionario del mes de marzo de 2025 estuvo influenciado principalmente por alzas en alimentos y, en menor proporción, por el encarecimiento de bienes durables de origen importado.
El reporte señala que los aumentos se vieron parcialmente compensados por una reducción en los precios de los combustibles, con ajustes a la baja en gasoil común, gasoil aditivado, nafta común y nafta súper.
Dentro del grupo de alimentos, se registraron aumentos en productos como leche líquida, quesos (principalmente queso Paraguay), carne vacuna, carne de aves, menudencias vacunas, huevos, café, condimentos y comidas semipreparadas.
El informe indica que el encarecimiento de los lácteos se atribuye a una combinación de mayor demanda estacional y aumento sostenido de costos de producción, sumado a condiciones climáticas adversas, como altas temperaturas y baja frecuencia de lluvias.
En el caso de la carne vacuna, se menciona una menor disponibilidad de animales para faena vinculada al primer período de vacunación antiaftosa, además de una mayor demanda externa tras la apertura de nuevos destinos de exportación, lo cual impactó en la oferta local.
Respecto al huevo, se señala que la demanda estacional por la cercanía de la Semana Santa, junto con un aumento en su uso industrial, contribuyeron a una menor disponibilidad para consumo directo.
Entre los bienes no alimentarios, se observaron aumentos en productos como automóviles, electrodomésticos, muebles y equipamiento para el hogar.
El informe relaciona estas subas con la depreciación del guaraní frente al dólar estadounidense, que encarece el costo de importación de estos artículos.
Además de alimentos y bienes durables, también se reportaron aumentos en productos farmacéuticos, servicios de atención médica, análisis laboratoriales, comidas y bebidas en bares y restaurantes, servicios de alojamiento, productos de cuidado personal y artículos de limpieza para el hogar.