Según datos del Departamento de Comercio de Estados Unidos, el déficit del comercio de bienes y servicios en diciembre alcanzó USD 98.400 millones, lo que representa un incremento de casi 25% en comparación con el mes anterior.
A lo largo del año, el saldo comercial negativo acumuló un total de USD 918.400 millones, siendo el segundo más alto desde 1960.
El incremento del déficit estuvo vinculado a un aumento en las importaciones a finales del año, lo que incluyó un mayor volumen de productos industriales.
Se estima que esta tendencia estuvo relacionada con la previsión de nuevas tarifas arancelarias anunciadas por el gobierno y con estrategias de las empresas para garantizar suministros ante la posibilidad de interrupciones logísticas.
Además, algunos importadores adelantaron sus compras debido a la incertidumbre generada por las negociaciones sobre una posible huelga de estibadores, que finalmente fue evitada el mes pasado.
En diciembre, el déficit comercial con México se redujo levemente, situándose en USD 15.200 millones, mientras que el saldo negativo con Canadá se amplió hasta alcanzar su nivel más alto desde julio de 2022.
Durante todo 2024, el déficit de bienes con México llegó a USD 171.800 millones, marcando un récord, mientras que la brecha comercial con Canadá mostró una disminución.
Por otro lado, el déficit comercial con China cerró el año en USD 295.400 millones, reflejando un incremento en comparación con el año anterior.
El gobierno implementó en enero tarifas del 10% a las importaciones provenientes de China, mientras que los aranceles del 25% sobre productos de Canadá y México fueron aplazados por 30 días tras negociaciones con los líderes de ambos países.
Las medidas buscan modificar la estructura del comercio exterior, aunque algunos sectores han señalado que la reconfiguración de las cadenas de suministro podría requerir un período de adaptación.