La Asociación de Casas de Cambios del Paraguay (ACCP) ha remitido solicitudes formales a la Superintendencia de Bancos y a la Secretaría de Prevención de Lavado de Dinero o Bienes (Seprelad), argumentando que los umbrales establecidos en el régimen simplificado para operaciones de cambio han generado efectos adversos en el sector regulado.
Según el gremio, desde la entrada en vigencia de la Resolución N.º 248/20 y su modificación posterior (Resolución 74/21), una parte considerable de las operaciones migró al circuito informal.
De acuerdo con las estimaciones compartidas por la ACCP, casi el 40% del volumen total de operaciones fue desplazado hacia el mercado no regulado.
La normativa actual permite operar bajo el régimen simplificado hasta un tope de aproximadamente USD 15.000 anuales, lo que representa poco más de USD 1.000 mensuales.
El gremio propone que el umbral transaccional se eleve a un rango entre USD 100.000 y USD 120.000 anuales, considerando las necesidades operativas de las casas de cambio.
Desde la asociación señalaron que esta propuesta no busca eliminar los controles antilavado, sino adaptarlos a la realidad del mercado.
Las casas de cambio expresaron preocupación por el aumento de operaciones fuera del sistema regulado. Según datos del gremio, más de 1.200 cambistas informales estarían operando en diferentes puntos del país, sin controles ni requerimientos mínimos de identificación de los clientes.
También mencionaron que, si bien los corredores de cambio están regulados por el Banco Central del Paraguay, actualmente no son considerados sujetos obligados por Seprelad, por lo que no están sujetos a normativas antilavado.
La ACCP indicó que espera una revisión del régimen actual y una respuesta de parte de los organismos de supervisión.
Según afirman, el objetivo es establecer un límite operativo que permita recuperar parte del volumen de operaciones desplazado al circuito informal y asegurar un marco adecuado de cumplimiento para el sector.